Desliza sus manos hasta encontrar su centro húmedo,
se observa ; ve su ombligo y el color de sus piernas.
       Juega con sus manos dentro de aquel cuarto con olor a marihuana trasnochada, las cobijas guardan  combinaciones de fluidos corporales y vino. Unas cuantas lagrimas, risas y gemidos quedaron atrapados en el sitio.

Chupa sus dedos que saben a ella, recuerda e imita como él pellizcaba sus pezones y lamenta nunca haber  aprendido el arte del contorcionismo para poder morderlos como la ultima tarde...
               
 Esa tarde yo observaba la montaña
 él mantenía su vista fija en mis botas,
            nos habíamos cansado el uno del otro, no existían palabras... me contó de su noche anterior con la  nena de música y a la vez me pedía que  estuviera tranquila pues amaba mis botas y cada una de mis células. Yo siempre estuve tranquila
 me importo ¡Claro que me importo! Tenia unas ganas de agarrarla por el pelo, tirarla al suelo y empezar a besarla como lo hubiera hecho con él.

   Al ser las 4 con 33 minutos  mis ojos se mojaron  y la lluvia se hizo mas fuerte hasta que las lagrimas se confundieron con el aguacero. Él volvió con su platica, me susurro y nos fuimos al carro.
Esa tarde ¡Esa única tarde!
                 Nos comimos, nos vomitamos y nos hicimos pedazos.
En todo el camino no hablamos.
 Al dejarlo en su casa; abrió la puerta, puso sus pies en el suelo, me voltio a ver con esa sonrisa que invitaba a destruirnos y me dijo:
          Siempre voy a amar tus botas.

La nena de la música, entra al cuarto, la encuentra desnuda, le da un beso en la mejilla y se pone sus botas.

Mestrue el día que ella acabo con su vida
mientras la sangre corría por la entrepierna otra desbordaba por sus muñecas
mientras muchos pares de ojos goteaban.

Esta vez yo no cargaría con un mundo adentro
y
 ella nunca lo haría.

Hoy la despido abriendo  mis piernas
liberando  mariposas que salpican lagrimas rojas con su vuelo
No llegaste a conocer el resto de mis vestidos
ni a la chica que no se baña los domingos
 y
a  la que le gustan las pijamas.

Te faltó conocer como es que me revuelco en la arena
y
me encojo con el frió.

No me viste usando ropa deportiva
ni los lentes de sol.

No  viste mi lado neurótico
 no escuchaste mis risas vulgares
 y
 no me regañaste por comer tanto chocolate

 Te faltó verme sólo con mi piel
no me conociste como la gente.

Debo confesar que me sigue dando cabanga:
Ya no andar  de la mano y sentirme poderosa e indefensa mientras vos robabas  años de juventud.
Ver esa ventana y no  hablarte.
Esperar que se ponga el semáforo sin  tener mi boca babeada
Fantasear con tus diez años como con tus diez dedos.
Verte como el gigante de mi cuento de niña.

Me sigue dando cabanga tú diarrea sexual.
un hueco dentro de vos
se drena , se llena , se aburre
un hueco dentro de vos
que no sabe que quiere
un hueco dentro de vos
un hu-e-co dentro de vos...
Hoy lo decidí
me voy a desintoxicar de vos,
voy a sudar 
cada uno de tus besos por los poros de mi piel
voy a cagar
los días de calidad junto a vos
voy a vomitar 
todo lo que me recuerde tu ser

Hoy lo decidí 
me voy a limpiar de vos
voy a lavar mi pelo
para ver si me desenredo de tu mente
voy a enjabonarme y enjuagarme 
para que el agua se lleve tu linda sonrisa de mi cuerpo 
voy a quitar los vellos  de mi cuerpo
para arrancarte de raíz y con dolor.

Hoy lo decidí
me voy a liberar de vos
voy a dar gracias al todo
por el crecimiento de los dos
voy a abrazarte
fuerte para no olvidarte
voy a recordarnos
que vos tenes un camino y yo el mio.

 ¿Y que esperas?
Que en el próximo semáforo yo corra y me monte en el coche...
!Lo siento guapo!
Eso solo pasa en las películas de los viernes por la noche.